Un vistazo global al Juicio de Apple contra Samsung

Samsung Apple juicio

El juicio de Apple contra Samsung está siendo uno de los eventos legales que más está dando de que hablar en Estados Unidos. Tras una victoria demoledora por parte de Apple tiempo atrás, recientemente la empresa de la manzana ha vuelto a ganar a la empresa coreana, asegurándose otro pago millonario a modo de compensación. La situación es drástica y nos hace preguntarnos cómo se ha podido llegar a ello.

Cuando leemos noticias sobre el juicio, casi eterno, que están viviendo Apple y Samsung no podemos evitar pensar en juicios largos y en cierto modo surrealistas que han aparecido en series de animación. Los meses pasan y Apple y Samsung siguen luchando en los tribunales de una forma que ya empieza a parecer cómica. Hubo alguien que mencionó tiempo atrás que las dos compañías deberían meter a todos sus abogados, que no son precisamente pocos, en una jaula y volver a hacer lo que mejor saben: crear dispositivos móviles. Pero ninguna de las dos compañías está dispuesta a retirarse.

Apple se encuentra totalmente ofuscada con golpear de forma drástica a su rival debido a que estos se saltaron licencias de copyright en la creación de algunos de sus dispositivos. Apple puede ser muchas cosas, y una de ellas es protectora de sus patentes. Esto es así tanto ahora como cuando Steve Jobs se encontraba con vida, aunque quizá la situación no se hubiera alargado tanto si el carismático fundador de la empresa todavía estuviera a las riendas de la empresa de la manzana. Jobs perjuró una y otra vez que sería el asesino de Android, el responsable de acabar con un sistema operativo que para él nació podrido, bebiendo del trabajo que su empresa había realizado originariamente. Como expansión de esto, Jobs decidió atacar a todos los que se pusieran del lado de Android y, sobre todo, a los que se convirtieran en líderes del movimiento de la plataforma del robot verde.

iPhone vs Samsung Galaxy gladiadores

Visualicemos el enfrentamiento como si fuera un episodio de Juego de Tronos, aunque sin la posibilidad de que Steve Jobs muera, dado que lamentablemente ya falleció. A un lado tenemos a Apple, firme, consistente en cuanto a sus ideales, que se niega a dejarse derrotar y que no quiere negociar. Al otro está Samsung, que pensaba que podía invadir Invernalia y salirse con la suya, pero que no pensó que Jobs pudiera tener dragones, o abogados duros, como queramos llamarlo. El caso es que Apple no solo ha quemado las defensas de Samsung, sino que está pisoteando los cadáveres, y esto, en una rabieta de la empresa del iPhone, no parece que esté a punto de terminar.

La primera victoria para Apple se materializó en 2012 y le proporcionó ingresos de 1,05 mil millones de dólares que Samsung debería pagar religiosamente. Al final esta cifra se redujo hasta 600 millones de dólares por una decisión de la juez del caso. La segunda victoria, esta más reciente, le ha conferido a Apple un montante de 290 millones de dólares adicionales. Y Samsung se puede dar por satisfecha, porque la cifra máxima que se había estipulado para la multa era de 380 millones de dólares.

El final del juicio ha sido muy claro y ha demostrado cierto agotamiento por parte de ambos bandos. Apple, con algunos de sus principales nombres testificando, ha contado cómo el iPhone fue una apuesta arriesgada en el historial de la compañía. “Había muchos riesgos”, comenta Phil Schiller, sabían que si fallaban, la empresa dirigida por Steve Jobs podría haber caído en un agujero profundo muy duro. Pero se arriesgaron, le echaron narices y les salió bien. Samsung, tal y como narra Apple, vio que el iPhone funcionaba, copió algunas cosas sin pleno derecho y comercializó su propio móvil siguiendo la filosofía que habían adoptado ellos.

iPhone vs Samsung Galaxy

Desde Samsung insisten en que las patentes de las que Apple se queja porque hayan sido copiadas no son, en realidad, tan importantes, y aseguran que hay mucho teatro en todo lo relacionado con el juicio. Podemos pensar lo que prefiramos, y en realidad es cuestión de sentir más simpatía por Apple o por Samsung para defender un bando o el otro. Legalmente la victoria ha sido para Apple, que se ha llevado cerca de 900 millones de dólares que, ahora sí, Samsung tendrá que pagar sin demora. No será un impedimento para que la empresa coreana siga trabajando y mantenga su status quo de líder del sector de smartphones con Android, pero seguro que en Apple han descorchado una o dos botellas de champán debido a esta victoria definitiva.