Tu móvil tiene fecha de caducidad, asúmelo

Móbiles viejos

Hay que asumir que a día de hoy el mercado de los teléfonos móviles está representado por dispositivos con fecha de caducidad. Es inevitable que menos de 1 año después del lanzamiento de cada terminal, este comience a ver cómo su sucesor está en camino. Y es entonces cuando la situación empieza a descontrolarse, debido sobre todo a las actualizaciones del sistema operativo.

Windows quiere resolver la situación

Hemos leído un estupendo artículo de Xataka en el cual se habla en profundidad en este problema. Los fabricantes no consiguen acompañar de una manera clara a los usuarios desde el momento en el que compran un móvil hasta que deciden adquirir un dispositivo nuevo. En lugar de ello, les abandonan en el momento en el cual hacen la compra del primer terminal y, a partir de ahí, es un auténtico sálvese quien pueda. Las actualizaciones de sistema operativo son una auténtica lotería. Pueden llegar antes, pueden llegar después o simplemente pueden no llegar si el fabricante lo ve correcto sea cual sea el motivo que les lleve a ello.

Entre el mareo de actualizaciones de iOS y Android, que acaba siendo un auténtico galimatías para quienes no están versados en la materia, Windows quiere hacer algo distinto. Hace poco ha anunciado que todos los dispositivos que tengan el sistema operativo Windows Phone 8 darán el salto a Windows 10. Será el punto de inflexión que posiblemente necesite el mercado de los dispositivos móviles, aunque lo que frustra es que haya tenido que venir Microsoft, más habitual del sector informático, a resolver la papeleta de los teléfonos móviles. Su medida, totalmente popular, es lo que quizá les permita ganar cuota de mercado e ir imponiéndose de forma escalonada por encima de sus rivales.

Se criticó mucho a Microsoft en el pasado debido a que los usuarios con dispositivos móviles dotados de Windows Phone 7 no pudieron dar el salto a Windows Phone 8. Hubo quien no lo entendió. Pero la compañía se explicó en que se estaba incorporando un cambio técnico tan radical a nivel interno, que no había manera de mantener la estructura previa. Los usuarios de consolas de videojuegos pueden compararlo a la ausencia de retrocompatibilidad entre PlayStation 4 y PlayStation 3, cambiándose el entorno interno de una forma tan radical que no hay manera de crear una vía de compatibilidad. La buena noticia de esto es que con Windows Phone 8 ya está presente la nueva tecnología, una que va a permitir que los móviles se actualicen a Windows 10. No hablamos de Windows Phone 10, sino de Windows 10, mismo sistema que en ordenadores, algo que Microsoft estaba buscando desde tiempo atrás.

Windows 10 Lumia

Los culpables actuales

¿Qué es lo que impide que los móviles con Android reciban en su mayor parte el sistema operativo más actual? ¿Por qué se habla mucho de Android 5.0 Lollipop cuando realmente no está disponible en prácticamente ningún dispositivo? Entendemos que móviles de hace 2, 3, 4 o incluso más antiguos todavía no podrán usar esta actualización, porque la máquina no funcionaría. Pero un móvil de 2014, recién comprado y de gran potencia, ¿por qué no puede usar la última actualización?

La culpa la tienen muchas personas, quizá demasiadas. Y si hay tantos culpables es porque la estructura no está bien organizada, porque no es normal que tantas entidades distintas acaben comiendo trozos de un mismo pastel. Las operadoras son culpables, también los fabricantes y, por último, la propia empresa creadora de Android, Google. Cada caso es específico y distinto a los demás, pero todos están envueltos de una u otra manera.

A Google le supone recursos el colaborar con los fabricantes para que estos actualicen sus móviles. A los fabricantes no les proporciona ningún dinero actualizar un móvil que ya han vendido y que ha sido sucedido en las tiendas. Y las operadoras ponen trabas para incorporar sus propias personalizaciones de las plataformas. Todos unidos ralentizan el proceso de actualización y empeoran una experiencia que podía ser mucho más fluida.

Y no hablemos de Apple e iOS, que sí, es cierto que proporciona sus actualizaciones a todos los dispositivos, pero en muchos de los casos no están optimizadas ni piensan realmente en los usuarios. ¿Qué le ocurre a un usuario que instala iOS 8 en un terminal de Apple antiguo? Que se encuentra con una experiencia terrible. La realidad es que no hay nadie libre de pecado, aunque Microsoft intenta superarse.

Vía: Xataka

RelatedPost